Cuando una empresa piensa en reducir consumo energético, muchas veces imagina inversiones grandes o cambios complejos. La realidad suele ser distinta. Una buena parte del ahorro se consigue corrigiendo pérdidas que han estado ahí durante años.
Motores sobredimensionados, sistemas de climatización mal calibrados o equipos funcionando fuera de horario son situaciones comunes en industrias y edificios comerciales.
El primer paso siempre es medir. Sin datos, cualquier decisión es una apuesta. Con monitoreo energético es posible identificar en qué momento ocurre el mayor consumo y qué equipos están generando pérdidas.
El primer paso siempre es medir. Sin datos, cualquier decisión es una apuesta. Con monitoreo energético es posible identificar en qué momento ocurre el mayor consumo y qué equipos están generando pérdidas.
Joel alcantara
Las empresas que trabajan en eficiencia energética descubren algo interesante: el ahorro no es un evento, es un proceso continuo.
